Clima: El olor del chaparrón

jueves, 25 de febrero de 2010
¿De dónde viene el olor tan característico a tierra mojada, a tierra húmeda? Pues ese olor que tanto nos gusta se basa en diferentes teorías. Las que me más me han gustado han sido: es un alcohol producido cuando una bacteria muere y es el olor a “bacteria cachonda”. ¿Suena mal eh? Siento descubrir y destripar este momento, pero no podéis estar más tiempo engañados, como lo estuve yo.

La teoría de la bacteria afirma que al llover (situación que ahora es nuestro pan de cada día) estas bacterias, cuyo nombre científico es Streptomyces coelicolo, es una de las más importantes para la creación de los antibióticos. Al caer el agua sobre la tierra, la humedad producida por ésta recoge una pequeña sustancia de este alcohol y lo lleva a través del aire.
Producen la denominada geosmina. En latín significa aroma de la tierra, y era lo que en la mitología griega fluía por las venas de los dioses. Avisa a muchos animales como caracoles, lombrices y camellos de que el agua está cerca, vital para su supervivencia, sobre todo para los camellos en el desierto. Y los animales, a su vez, reparten las esporas por dondequiera que vayan. También la geosmina es la culpable de estropear la calidad de algunos vinos por estar presente en la tierra donde se cultivan las uvas.

La teoría de la “bacteria cachonda” (nombre puesto por una servidora). En ella se explica que este tipo de bacterias se reproducen por esporas. Cuando llueve, las esporas, que son olorosas, se liberan y nuestras naricitas las perciben. El olor aumenta su potencia en días lluviosos y húmedos.

Después de tanta hipótesis, me quedo con las sensaciones. Sea cual sea la teoría de las muchas que he encontrado, (y sin saber si quiera si algunas no son las mismas pero con distinto nombre), he llegado a la conclusión de que es indiferente. Lo produzca la reproducción de una bacteria, la muerta de la misma, el petrichor o descargas eléctricas, el aroma a tierra mojada es maravilloso. ¿O no lo creéis? Porque a mí me encanta.


Clima: Música pasada por agua

miércoles, 24 de febrero de 2010
La lluvia es un tema muy recurrente y muy utilizado por los músicos en sus letras ya que se adapta a muchas situaciones. La lluvia nos trae siempre recuerdos: la típica tarde lluviosa, el domingo mojado del que nos llegan recuerdos taciturnos, la mirada tras la ventana viendo cómo cae el agua, el olor a tierra mojada después del chaparrón.

Muchos autores han escrito sobre la lluvia al ser un tema que puede expresar muchos sentimientos, y se puede aplicar a diversas realidades. Desde la lluvia que cae en las calles, hasta utilizada como metáfora del aguacero que se siente cuando estás taciturno y melancólico. Letras que hablan de agua, de lluvia, de nubes, de truenos, de rayos, de aguaceros. Letras que hablan de tristeza, de amistad, de solidaridad, de amor, de desesperación, de recuerdos…

Estas melodías abarcan todos los estilos: el merengue, el pop, el rock, la salsa, los boleros. Temas musicales míticos como: Singin’ in the rain de la película del mismo nombre es un ejemplo más de la inclusión de la lluvia en la música, y esta vez también en el cine.
Dentro de este grupo de “letras mojadas”, canciones que hablan de precipitaciones o que incorporan a sus letras momentos pasados por agua, yo he hecho mi propia lista de temas (habrá muchos más pero estos son los que yo he recopilado, y de los que me acuerdo):



Luis Fonsi: Llueve por dentro
Alejandro Sanz: Mi soledad y yo
María Villalón: La lluvia
Michael Jackson: Stranger in Moscow
El Canto Del Loco: Llueve en mí
James Morrison: Please don’t stop the rain
Maná: No ha parado de llover
Armando Manzanero: Esta tarde vi llover
Celtas Cortos: Lluvia cae en soledad
The Beatles: Rain
Revolver: Una lluvia violenta y salvaje
Duncan Dhu: Esos ojos negros
Juan Luis Guerra: Ojala que llueva café
Fito Páez y Joaquín Sabina: Llueve sobre mojado



No hay excusa, ya tenéis una pequeña selección de canciones lluviosas: tanto alegres como tristes para pasar esos ratos en los que una buena canción lo arregla todo.

Clima: Llueve sobre mojado

Señores, señoras, niños, niñas he aquí una exclusiva: el clima está chiflado. Nos encontramos con un extremo o con el otro: mucho frío-mucho calor, mucha lluvia-sequía, ventoleras-no corre el aire. Y según lo que he oído toda mi vida lo mejor es el término medio.

Teniendo este tiempo tan extremo sólo se producen problemas en todo el país. Muchas comunidades están en alerta. En el campo, las cosechas se han perdido por culpa de las inundaciones, muchas poblaciones han quedado aisladas o han perdido sus casas y sus objetos por culpa del manto de agua caído.
En la ciudad, las calles están mucho más vacías, la gente anda triste por la consecución de tanto día gris, la lluvia aumenta las probabilidades de accidentes de coches, el metro está lleno de cubitos que recogen el agua que cae de las goteras y te pasas el día con el paraguas de un lado a otro, lo que es un verdadero aburrimiento.

Todo sería más bonito si saliésemos a la calle y pudiéramos disfrutar de la mágica escena protagoniza por Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia, sin que nos importara mojarnos ni que el agua nos calase hasta las huesos. La sensación que nos inspira ese momento es estimulante: paseando solo por la calle desierta, en plena noche, tras haber acompañado a tu amada a su casa. Ese sentimiento de libertad, de alegría, de felicidad lo hace un momento apasionante. Alguna vez hemos deseado ser él y poder cantar y bailar sin que nadie te mire diciendo: ¡está loco!


Hablando de tanto diluvio y tanta oscuridad, pensándolo bien, la película de Crepúsculo se podría haber rodado en España porque con el invierno que llevamos hubiesen tenido la poca luz necesaria para la historia (vampiros a los que no les puede dar la luz del día porque si no brillan y esas cosas).

Estemos atentos al cielo porque por lo que cuentan no vamos a soltar el paraguas (esperemos que los señores y señoras del tiempo se equivoquen, algo frecuente en ellos). Y si hay suerte y sale el sol, saldremos a la calle todos como caracoles buscando el sol, "¿Dónde está el Lorenzo, Dios mío de mi alma?" porque ahora que “Lorenzo” aparezca se ha convertido en un acontecimiento ¡qué triste!

Dando ejemplo

sábado, 20 de febrero de 2010
Los gestos poco elegantes no sólo forman parte del lenguaje no verbal de las clases menos más bajas, o más vulgares. Lo hemos podido comprobar en muchos casos, por ejemplo: famosos que se enfadan porque les persiguen los paparazzi y ellos responden con unos gestos poco amables. Pero lo último en este tipo de gestos, la última moda en estos gestos lo ha protagonizado nuestro ex presidente del gobierno: José María Aznar.

Y es que el anterior líder (o no tan anterior) del Partido Popular respondió con uno de estos gestos a unos estudiantes de la universidad de Oviedo que protestaban por su administración respecto a la guerra de Irak. Todos estamos seguros que los jóvenes no estarían diciendo palabras agradables al ex presidente, por lo que éste, al sentirse atacado, manifestó su desacuerdo con lo que comúnmente se conoce como sacar el dedo a pasear.
Está claro que no es un gesto que un político debiera de hacer, pero todos somos humanos. Las críticas le han llovido por todos los medios y lados; excepto por parte de su partido. Él sólo se ha tirado piedras a su tejado, y ha conseguido que le dediquen críticas duras que antes no se habían hecho, y que merecía: desde que no sabe perder hasta que es un prepotente y un arrogante.

Los políticos se han echado las manos a la cabeza y han dicho que cómo el ex presidente ha cometido esa acción tan absurda. Se han asombrado de la falta de respeto y de la reacción poco meditada. Piensan que un político ha de dar ejemplo y transmitir respeto a la población.


Y yo les digo: no se preocupen. Relájense. La población no es tonta y sabe de quién y de qué tiene que tomar ejemplo. Como los ciudadanos no somos imbéciles, o por lo menos algunos, les decimos: tranquilos, ustedes son las últimas personas de las que queremos y debemos tomar ejemplo. Así que ya pueden dormir tranquilos.

Nieve: y vuelve a nevar...

lunes, 15 de febrero de 2010
Otra vez un temporal de frío se cuela en nuestro país. El frío ha llegado con fuerza a nuestras casas, a nuestros trabajos, a nuestros estudios, a nuestros cuerpos… y nos pasamos el día congelados. Hay mucha gente, entre la que me incluyo, que está harta y quiere que llegue ya el calorcito.

Antes que nevase era un acontecimiento, y yo era de las que se volvía loca cuando esto pasaba y salía a la calle corriendo para disfrutarlo. Pero durante este duro invierno, la nieve se está convirtiendo en una costumbre y eso ya no me gusta tanto. Antes era especial y bonito; ahora es una pesadez y ya no tiene el mismo encanto. Me sigue haciendo ilusión pero no es lo mismo.
Cuando nieva hace más
frío, aunque supuestamente ocurre lo contrario, es decir, hace menos frío; pero eso mis huesos no lo notan; sino que notan todo lo contrario. Además, desde un punto de vista objetivo la nieve trae muchos problemas para una ciudad que no está acostumbrada a ella, incluso para áquellas que sí lo están.

La nieve crea problemas en las carreteras: los coches tienen que tener mucha precaución, hay peligro por si hiela; tienes que llevar cadenas… También produce problemas en los ciudadanos que vamos a pie o en transporte público. El metro y los autobuses están a rebosar de gente, no hay quien lo aguante. Cuando vamos por la calle tenemos que ir con pies de plomo porque a la mínima te pegas un resbalón y acabas en el suelo; y las personas mayores no pueden salir de casa, así evitan correr riesgos.

Este fenómeno deja a pueblos aislados, incluso a grandes ciudades que no están preparadas para esa situación. Un jaleo.

La nieve es bonita, que nieve en Navidad también; pero crea muchos problemas y cuando lo hace tan de continuo, ya ni cierran los colegios ni las universidades, y por esto que nieve tanto ya no es lo que era.

Mis cinco minutos de Gloria

Hoy ha sido mi primera vez; mi primera vez en la radio… ¡qué malpensados!

Gracias a mis compañeras y amigas he podido hacer mi primera incursión en el mundo de la radio, ya emitiendo en directo (las prácticas en clase en este caso no cuentan). Y me ha encantado. Estoy muy contenta. Antes dudaba de qué medio me gustaba más, pero con esta práctica definitivamente sé que es la radio.

Me dijeron que si quería ir hoy para hablar sobre los Carnavales, bueno sobre el Carnaval de Cádiz. Y yo encantadísima de la vida. Mi primera participación y encima hablando sobre algo de lo que más me gusta. Claramente, me lo dijeron porque me consideran una freak; pero yo tan orgullosa que estoy.

Ha sido una hora genial, en la que he hablado, he improvisado y hasta he cantado (cosas del directo señores, soy una gran profesional), y en qué momento: una persona misteriosa ha llamado para que cantase más; habrá sido alguien de mi familia que tienen mucha guasa. Incluso me han escuchado hasta en Jerez, que todavía me hace más ilusión.

Tengo la sensación de que por fin he hecho algo de provecho. Estoy hasta contenta de estar estudiando lo que estudio, y eso es raro, muy raro. Por fin he hecho algo relacionado con mi carrera. Y qué mejor inicio que con los Carnavales de Cádiz y la comparsa de Jesús Bienvenido (siempre dándome buenos e inolvidables momentos).
Muchas gracias chicas. A lo mejor esta es la primera de muchas veces con ellas. Ha sido genial. Estoy muy feliz.

“Menda lerenda, trasnochadora y una santa” en la ciudad

viernes, 12 de febrero de 2010
Por fin ¡¡Ganadores!! ¡Qué contenta estoy!Tres años de arte recompensados con el primer premio de comparsa 2010 en el concurso de agrupaciones del Gran Teatro Falla.

Son grandes. Geniales. Inigualables. Innovadores. Vamos, un bastinazo de comparsa; como dirían en Cádiz.
Estoy segura que como personas, y no sólo como artistas, también son igualmente increíbles.


Las letras son tan maravillosas que sólo pueden salir de un corazón bueno y de una mente privilegiada, y la música más de lo mismo: el compás, el ritmo, la musicalidad. La interpretación es: sentimiento, corazón, alma y pasión.
Ellos tienen la capacidad de crear un personaje, lo interpretan a través de su repertorio. Y lo que les hace grandes es que lo hacen tan creíble que a veces piensas que existe tal cual. Son personas con ese don. Por sus venas corre el arte de su tierra y de su gente.
Tienen la llave del arte, de la ironía, de la picardía, de la sensibilidad, del tacto, de la elegancia, de la calidez, de la sátira, de la seducción. Ese toque canalla les hace tan especiales.

Sé que para mucha gente soy pesada, cansina y a veces inaguantable, pero es que me da completamente lo mismo. Me hacen disfrutar, me hacen feliz; y además no hago daño a nadie. Como me dijo un día una gran amiga: “Me encanta que disfrutes tantísimo con esto. Recuerda que puede que no nos entiendan pero... ¡la gente no sabe lo que se pierde!” A ella es a la que le cuento todo esto, porque creo que el resto de la gente no me va a entender tan bien como ella.
Me siento parte de ellos, sí, es raro. Soy una fiel seguidora suya, y me encantaría conocerlos para poder escucharlos en directo y disfrutar con ellos, y para decirles todo lo que me hacen sentir. Para mí son un orgullo, personas de las que se puede presumir.

Para mí, tanto ellos, como el resto de las agrupaciones del Carnaval son admirables. Porque en realidad, esto no les da de comer, ellos tienen una vida aparte. Además de crear estas maravillas, son personas con su trabajo y su vida. A pesar de que el Carnaval sea sólo durante una época de año, ellos trabajan durante todo el año para luego ofrecernos su espectáculo, nos regalan su obra y su tiempo. Y estoy segura que sacrifican muchas cosas por su querido Carnaval. Por eso, cuentan con todo mi respeto y admiración.

Con ellos he reído, he llorado, he rabiado, me he enfadado, me he sentido identificada, me han dado toques de atención, han hecho que me ponga las pilas, han hecho que aprecie más lo que tengo, me han enseñado a dar más las gracias, me han sorprendido, han sacado mi parte más artística, han hecho que no me avergüence de lo que siento.
También me han enseñado a amar a Cádiz y a mi tierra, me han dado tanto que espero poder devolvérselo algún día.

No puedo decir más. Me faltan las palabras. Me encantan. Me tienen enganchada. Me enamoran. Sólo les puedo dar las gracias por todo lo que me hacen sentir cada vez que los oigo. Y pedirles que por favor sigan muchos años más haciéndome tan feliz.

Estos “Santos” canallas, antes “Mendas Lerendas” locos por la Bahía y “Trasnochadores” satirones son mi punto débil; los justos y absolutos ganadores, a la tercera va la vencida.
Gracias por hacerme vibrar con cada actuación.
La calle es suya, y mi corazón también.
¡Enhorabuena! Os lo merecéis.

Porque yo también lo siento

lunes, 8 de febrero de 2010
"Cómo no voy a hablar sola, con la cabeza perdía..."

Siempre increíbles

jueves, 4 de febrero de 2010
Ayer me fui a la cama pasadas las cuatro de la mañana. Y es que los Carnavales de Cádiz están ya en sus cuartos de final y las sesiones de concurso son muy largas.

Otro año más sigo pegada al televisor, y bueno este año también al ordenador para no perderme ni un segundo. Yo no sé explicar lo mucho que disfruto, lo mucho que me gusta, lo mucho que los admiro. Todas mis sensaciones se explican en sus coplas; pero para mí, una simple joven, no es tan fácil porque me falta su arte, su gracia y su poesía, porque ellos son el duende. Lo que sí puedo decir es que si los veo antes de irme a dormir, me voy a la cama sonriendo y feliz.

Su forma de criticar, tan sutil y tan pícara, y tan clara. Sus magníficas voces. Sus músicos. La ironía del
cuarteto, el ritmo de los tangos del coro, el son de las comparsas y la gracia de la chirigota. Es algo que sólo ellos pueden hacer, es algo único y apasionante. Juro que no sé cómo puedo explicar todo lo que siento gracias a ellos.
La devoción y el amor por su tierra, la sensibilidad del escritor y la pasión del que lo canta, la sátira y la reivindicación de sus letras, la capacidad de representar un papel distinto cada año, la musicalidad, la maestría para hacer reír, llorar, reflexionar y sentir. La magia de los Carnavales.

Estos últimos años la comparsa de Jesús Bienvenido, con dirección de Daniel Obregón, me enamora una y otra y otra vez. Tienen una forma de hacer la comparsa que me engancha completamente. Hasta sueño con ellos, con su letra y su música, y como no, con sus componentes, porque madre no se puede tener más arte. Todo lo que hacen es bello.
Para mí, gracias a ellos y otros muchos, los carnavales no sólo son en Febrero, lo son durante todo el año, y por eso, durante todo el año puedo sonreír más que antes.




Si ya dije que siempre he querido ser negra, pues tengo que decir que siempre he querido ser gaditana; la sangre de Cádiz la llevo por mis venas, así que algo tengo ganado. Pero aunque no lo sea de nacimiento, lo soy de corazón. Como decía la chirigota del Canijo de Carmona, Los Juan Palómez; yo me lo guiso, tu me lo comes,: "Y llámame traidor pero qué voy a hacer si es donde en mi próxima vida me gustaría nacer".

Como dice nuestra gran María La Hierbabuena: "Ole, ole mi Cai, y lo digo a boca llena. Y a quien no diga ole que se le seque la hierbabuena".

Ole, ole y ole

¡Viva Cádiz!

Benditos micrófonos: la pillada a Esperanza

domingo, 31 de enero de 2010
Que nuestros políticos no aprenden está claro. Una vez más un micrófono abierto ha bastado para ofrecernos un verdadero momento para el recuerdo. La última en ser pillada in fraganti ha sido Esperanza Aguirre, la Presidenta de la Comunidad de Madrid. Y ha sido una pillada de las buenas.

Con la frase: “hemos tenido la inmensa suerte de darle un puesto a IU quitándoselo al hijo puta” se ha coronado solita. La lindeza que ha soltado por su piquito de oro tenía dedicatoria. Con la palabra “hijo puta” se refería a uno de sus máximos contrincantes, aunque ambos sean del mismo partido político (PP), Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid. Aunque la Presidenta ha desmentido que estas palabras fuesen dirigidas a él, es lógico que nadie se lo crea ya que sus enfrentamientos, disputas y encontronazos son lo que hace famosa su relación con el Alcalde.


Obviamente, esta situación no ha dejado indiferente a nadie, y las críticas y los comentarios no se han hecho esperar. Desde Manuel Cobo, teniente alcalde de Madrid, hasta Elena Salgado, ministra de Economía han tenido palabras para Esperanza Aguirre. Nadie ha quedado indiferente. Y es que no es la primera vez que un político, creyendo que no le oía nadie, ha dicho algo, digamos “indebido” para su posición; y con ello ha hecho estallar la caja de los truenos.



No os dejéis engañar por su postura recta y perfecta, por sus buenos discursos, por sus buenas propuestas e intenciones, por su comportamiento impecable. Todos quieren lo mismo: poder. Y el poder que consiguen es lo que les hace olvidar todo lo que lucharon para estar ahí. En el fondo, esto es una lucha encarnizada por ganar, y para ganar se hace lo que sea, incluso pasar por encima y jugar sucio. No miran por su pueblo, miran por su ombligo.


Aunque nuestra querida Esperanza seguro que sale de ésta sin problemas porque ella es una gran experta en salir limpita de cualquier escándalo. Pero nos queda la esperanza (valga la redundancia de tantas esperanzas) de que algún bendito micrófono se quede abierto y abra la verdadera caja de pandora: la auténtica verdad de los políticos.