¡Es acojonante!
Pongámonos en antecedentes: Hoy, día 21 de septiembre de 2010, ha fallecido el decano de la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Rey Juan Carlos, Camilo Prado Freire. Por este motivo se han pegado carteles a las seis de la tarde por todo el campus de Vicálvaro anunciando que mañana, día 22, cerraban la universidad y se suspendían las clases.
Más tarde, nos hemos ido enterando que esos carteles no eran del todo ciertos y que aún no estaba confirmada la información. Entonces, yo me pregunto: ¿para qué lo ponen si no está confirmado ni verificado?
Aparte de esto, los alumnos de mañana no se iban a enterar hasta que llegaran al día siguiente y vieran las puertas cerradas. Por ello, otra pregunta que me surge es: ¿para qué sirve la página web si no informan sobre asuntos de interés? Sólo ponen noticias realzando las maravillas de esta universidad, en vez de informarnos de acontecimientos importantes como la muerte del decano o de un profesor. Es mucho mejor ir fardando de que todo es genial para que la imagen no se deteriore. Lo importante es que vengan más alumnos, para tener más dinero. No interesa ofrecer más recursos a los que ya están, total, ya han pagado.
Como todo en esta universidad, esto también es absurdo y sin sentido. No hay ningún tipo de organización, cambian todo cuando quiere y como quieren, además de ser completamente incompetentes en tareas administrativas. Es que no me extraña que se creen grupos tipo: "Yo también sufrí la incompetencia de la URCJ". LLevo cuatro años en ella y no ha habido un año en el que no haya algún problema grave. Si me pongo a escribiros todas las minucias no acabaría nunca.
Por ello, alumnos os invito a reflexionar sobre estas cuestiones:
¿Qué se creen? Además de frivolizar con la muerte de una persona, ¿piensan que por ser alumnos estamos sujetos a hacer lo que cada profesor quiera? ¿Qué pasa? ¿No tenemos vida? ¿Estamos a expensas de que decidan lo que decidan tengamos que aceptarlo? ¿Tenemos que depender de que si los profesores aparecen o dejan de aparecer vayamos a clase? ¿Cerrar la boca porque impera la ley marcial y nos tratan como a ganado?
¿De qué van? No, en serio, yo me pregunto: ¿quién se han pensado que son? ¿Creen que por ser una organización superior pueden cachondearse de nosotros? Es que ya estoy harta, cansada y aburrida de la incompetencia de esta universidad.
A ver si se enteran de que somos personas antes que alumnos, igual que ellos personas antes que profesores, rectores o lo que sean. Un poquito de vergüenza y ante todo de respeto.
Cuanto más pienso las cosas, menos sentido encuentro a la vida. A la vida y por lo tanto, a la URJC.
Simplemente reír
miércoles, 25 de agosto de 2010
Publicado por
Ana Santantón
Hoy quiero dejaros un poquito de tonterías, que nunca está de más reírse y pasarlo bien. He puesto dos vídeos de tantos. Ha sido díficil elegir porque siempre están 'sembraos'. Además el segundo es a petición de mi prima.
Desde aquí quiero dar las gracias a Dani y a Flo, y en general a todo el equipo del programa Tonterías las justas, por alegarnos todas las tardes y por hacer que durante un rato nos olvidemos de los problemas porque lo único que podemos hacer es sonreír.
Desde aquí quiero dar las gracias a Dani y a Flo, y en general a todo el equipo del programa Tonterías las justas, por alegarnos todas las tardes y por hacer que durante un rato nos olvidemos de los problemas porque lo único que podemos hacer es sonreír.
Como un cuplé
lunes, 26 de julio de 2010
Publicado por
Ana Santantón
En días de tristeza, angustia, espera y una incontrolable impotencia por no poder evitar las situaciones de la vida, lo único a lo que te puedes aferrar es a tu familia. Es vital compartir tus sentimientos, tus expectativas, tus preocupaciones con ellos. Puede que no sean psicólogos o experimentados médicos, pero ellos siempre tienen la cura para nuestros males. Si bien es cierto que solemos acudir a una persona en especial, o nos sentimos ligados a alguno en concreto. Compartimos algo diferente. Estamos conectados y no sabemos por qué. En mi caso puedo presumir y estar orgullosa de llevar el nombre de mi tía, o tata como yo la llamo, y madrina. No sólo nos une nuestro nombre, va mucho más allá. Todo se centra en el espíritu. Estamos unidas. Dicen que nos parecemos en el carácter, que somos alegres, divertidas, simpáticas y que no hay duda de que nos encanta la música y bailar. Pero no es esto por lo que me siento más orgullosa de llevar mi nombre por ella, no. No creo que exista sobre la faz de la tierra nadie con un corazón más puro y más bondadoso que el suyo. Su simple presencia desprende alegría y felicidad, y todo esto tiene mucho más mérito si tenemos en cuenta que su vida no ha sido un camino de rosas. No se cansa de dar sin pedir nunca nada a cambio. Se conforma con poco y con ese poco consigue ser feliz. Siempre tiene una sonrisa para los demás.Ella es la luz del Lorenzo que entra por la mañana, el brillo de Catalina en el cielo, ella reprensenta las ganas de vivir y de seguir luchando.
Para mí es como un cuplé gaditano: que se ríe de la vida, y le pone una sonrisa a los malos tiempos aunque no siempre apetezca, todo ello con gracia y arte. Felicidades Tata, hoy es nuestro día.
De mayor
miércoles, 7 de julio de 2010
Publicado por
Ana Santantón
Si pudiéramos elegir en algún momento de nuestra vida tener cualidades de otras personas, o directamente ser otras personas, ¿a quién elegiríamos? Es posible que sea una pregunta difícil. La plantearé de otro modo: ¿a quién nos gustaría parecernos? En este caso no hay que pensar en personajes famosos por el simple, y no tan simple, hecho de ser ricos y guapos. No, no vale. Me refiero a alguna persona de tu alrededor que realmente sea digna de admirar.
Pensándolo fríamente para mí hay muchas personas dignas de mi admiración. ¿A veces no habéis tenido la sensación de que todo el mundo tiene todas las cualidades que tú quieres tener, y piensas que tú no tienes ninguna lo suficientemente decente? En este tipo de momento es en el que dices: yo de mayor quiero ser como...
La vida siempre te sorprende, y llega un momento en el que personas que jamás imaginaste son a las que te quieres parecer. En mi caso, he descubierto que admiro más de lo que creía a un amigo. Porque me quedo embobada mientras cuenta sus experiencias evadiéndome del resto del mundo. Porque sé que estudia y además trabaja como ninguno. Porque veo que consigue todo lo que se propone. Porque soy protagonista de cómo él es valiente y busca nuevos mundos que explorar. Porque sonrío cuando imagina, planea y consigue sus metas. Y porque pienso que de mayor me gustaría parecerme algo a él.
Pensándolo fríamente para mí hay muchas personas dignas de mi admiración. ¿A veces no habéis tenido la sensación de que todo el mundo tiene todas las cualidades que tú quieres tener, y piensas que tú no tienes ninguna lo suficientemente decente? En este tipo de momento es en el que dices: yo de mayor quiero ser como...
La vida siempre te sorprende, y llega un momento en el que personas que jamás imaginaste son a las que te quieres parecer. En mi caso, he descubierto que admiro más de lo que creía a un amigo. Porque me quedo embobada mientras cuenta sus experiencias evadiéndome del resto del mundo. Porque sé que estudia y además trabaja como ninguno. Porque veo que consigue todo lo que se propone. Porque soy protagonista de cómo él es valiente y busca nuevos mundos que explorar. Porque sonrío cuando imagina, planea y consigue sus metas. Y porque pienso que de mayor me gustaría parecerme algo a él.
Un regalo muy esperado
martes, 29 de junio de 2010
Publicado por
Ana Santantón
Después de escucharlo sólo puedo decir que no me esperaba menos. Han modificado el repertorio con mucha clase, elegancia y ritmo. Siguen manteniendo la esencia que los hace únicos, pero a la vez te sorprenden.
Dejo una de las canciones que más me gustan del disco, Habaneras del Levante. Una voz preciosa, una melodía que te enamora y una letra con mucho sentimiento. Canta Arturo Guzmán, uno de los componentes de la agrupación.
Insomnio
jueves, 24 de junio de 2010
Publicado por
Ana Santantón
Esta noche hay tormenta. Seguramente no pueda dormir por el ruido de los truenos, la luz de los relámpagos o por el movimiento de los árboles y el sonido de sus hojas cayendo.Puede ser que esté descansada. No sé, no creo. Una es de mucho dormir. Y aunque estoy de vacaciones, siempre se recibe bien un poquito de descanso. Es curioso porque en el momento en que menos te lo esperas acabas quedándote dormido. Es algo extraño. De repente, tu cabeza se para y caes en un mundo profundo en el que tu cuerpo se relaja, respira tranquilo... pero ni siquiera en ese momento tu cabeza para de pensar. Me fascina pensar en ello.
A lo mejor no consigo dormir porque oigo la radio de mi padre de fondo. Confieso que soy incapaz de dormir con cualquier tipo de ruido, todos me molestan. Eso sí cuando me quedo traspuesta ya no hay sonido lo suficientemente atronador que me haga despertar. Pero no, esta noche la radio no se oye apenas. La solución está en los tapones, con ellos no hay nada ni nadie a tu alrededor. No puedo dormir y seguro que mañana, que tengo que levantarme a una hora decente, es decir, antes del mediodía, suena la alarma y soy incapaz de ordenar a mi cuerpo para que salga de la cama. ¿Por qué si por la noche no podemos dormir, cuando tenemos que levantarnos somos incapaces de despertarnos?, ¿no se supone que no teníamos sueño? Son cosas que a veces me pregunto, y que me quitan el sueño. Aquí está la clave: no duermo porque pienso demasiado. Sí, sí, me voy acercando a la solución.
No paro de dar vueltas en la cama pensando en que puede que una vecina tenga un paquete que llevo mucho tiempo esperando. Qué mala pata que justo cuando lo traen, además por sorpresa, yo no esté en casa. En fin, espero que cuando suba mañana haya alguien en casa y me lo den. ¡Qué ganas! ¿Y si es esto por lo que no puedo dormir? ¿Nervios? Nervios sí, pero no creo que por esto. También pueden ser producidos porque echo mucho de menos a un amigo, que está muy muy lejos, tan lejos que nunca coincido para hablar con él. ¡Qué manía de irse a la otra punta del mundo!
Y si... ¡Ya lo tengo! Aparte de por no tener mucho sueño, pensar en mi amigo, la tormenta y la radio de mi padre, no soy capaz de cerrar el ojo porque mañana tengo un acontecimiento muy importante que me produce sentimientos encontrados. Es difícil afrontar una situación en la que por una parte u
n ser querido es feliz, pero por otra, hay otro que es completamente desdichado. Tienes que poner buena cara, ir con tu mejor sonrisa (porque en realidad estás contento porque sientes amor hacia esa persona), pero en cambio por dentro estás pensando: ¡¿qué carajo hago yo aquí?! Me apetece tanto estar aquí como que me den una patada en el trasero. La familia, un grupo humano tan complejo pero a la vez tan sencillo. Nunca sabes cómo acertar. Si actúas de una manera no gusta a algunos, y si actúas de la otra no gusta al resto... Ironías de la vida.
Quizá nada de esto me afecte, quizá sólo sea una excusa para focalizar mis preocupaciones fuera de lo realmente importante, quizá sólo sea una noche tonta, quizá simplemente no tenga sueño y piense demasiado.
El hombre de la comunicación
lunes, 31 de mayo de 2010
Publicado por
Ana Santantón
El pasado sábado perdía la vida en un accidente haciendo kit-surf Álvaro Pérez Ugena, mi profesor de Estructura de la Comunicación en la Universidad Rey Juan Carlos. Acabo de enterarme de la noticia, por mi mejilla cae una lágrima, mi mente no reacciona, miro el archivador en la estantería donde están guardados sus apuntes, busco a mis padres para contárselo porque necesito saber que no es una maldita pesadilla. Y después lo único que puedo hacer es escribir.
No puedo evitar tener un nudo en el estómago, y tengo que decir que no era santo de mi devoción, y que incluso me hizo pasarlo muy mal durante el primer año de carrera. Mis compañeros lo pueden confirmar. A lo mejor ahora es egoista pensar en todo lo bueno que me enseñó; pero nunca es tarde, y esta es mi pequeña despedida.
Mis compañeros y yo con él aprendimos todos los entresijos del mundo de la comunicación: el poder de Rupert Murdock y su cadena la FOX, la Ley de Televisión Sin Fronteras, cómo funcionaba la SGAE, la industria de Hollywood con las majors, la FORTA,... y así podría continuar dando ejemplos de cine, televisión, radio, internet, libros o prensa. También nos despertó e hizo que viéramos que ya éramos mayores y que la vida no era tan fácil como creíamos. Todavía recuerdo el día en el que vi la nota del examen, y me puse a llorar porque había aprobado. Pensé que era imposible.
Nos metía mucha, mucha caña. Lo pasamos mal, no sabíamos dónde meternos cuando aparecía, e incluso le tuvimos manía; pero han pasado 3 años y todo ha cambiado. Los recuerdos siguen ahí, pero bien es cierto que cuando pasa el tiempo la perspectiva del pasado cambia, y todo se ve de forma distinta.
Dicen que en la vida hay que quedarse con las cosas buenas y los momentos felices, y en este momento lo creo mucho más. Mi último recuerdo con él fue durante un examen que hacía a los alumnos de grado de Periodismo. Como hacía calor, abrió las puertas del aula. Mis compañeros y yo estábamos fuera montando jaleo, y se acercó para que nos calláramos. Se quedó un rato con nosotros y nos pusimos a hablar. Le dije que con nosotros fue muy duro y con su típica sonrrisilla dijo: ¿yo? ¿que va?
El próximo año le íbamos a tener como profesor, y yo sinceramente, tenía algo de miedo pero en el fondo quería saber cómo sería una clase después de pasar unos años en la universidad, y entender cómo funcionan las cosas. Os puedo prometer que no me creo que ya no esté y que no le vayamos a ver nunca más por los pasillos o por la cafetería. Sé que vosotros, mis compañeros, lo sentís tanto como yo. Sabemos que era un profesor duro, y algunos no lo supimos apreciar hasta pasados los años, pero nos enseñó como pocos han hecho.
Sólo me queda ofrecer mi más sentido pésame a su familia. Estoy completamente segura de que tus alumnos nunca te van a olvidar. Y decirte, dónde quiera que estés, que siempre te recordaré con una sonrisa. Hasta siempre Alvarito.
No puedo evitar tener un nudo en el estómago, y tengo que decir que no era santo de mi devoción, y que incluso me hizo pasarlo muy mal durante el primer año de carrera. Mis compañeros lo pueden confirmar. A lo mejor ahora es egoista pensar en todo lo bueno que me enseñó; pero nunca es tarde, y esta es mi pequeña despedida.
Mis compañeros y yo con él aprendimos todos los entresijos del mundo de la comunicación: el poder de Rupert Murdock y su cadena la FOX, la Ley de Televisión Sin Fronteras, cómo funcionaba la SGAE, la industria de Hollywood con las majors, la FORTA,... y así podría continuar dando ejemplos de cine, televisión, radio, internet, libros o prensa. También nos despertó e hizo que viéramos que ya éramos mayores y que la vida no era tan fácil como creíamos. Todavía recuerdo el día en el que vi la nota del examen, y me puse a llorar porque había aprobado. Pensé que era imposible.
Nos metía mucha, mucha caña. Lo pasamos mal, no sabíamos dónde meternos cuando aparecía, e incluso le tuvimos manía; pero han pasado 3 años y todo ha cambiado. Los recuerdos siguen ahí, pero bien es cierto que cuando pasa el tiempo la perspectiva del pasado cambia, y todo se ve de forma distinta.
Dicen que en la vida hay que quedarse con las cosas buenas y los momentos felices, y en este momento lo creo mucho más. Mi último recuerdo con él fue durante un examen que hacía a los alumnos de grado de Periodismo. Como hacía calor, abrió las puertas del aula. Mis compañeros y yo estábamos fuera montando jaleo, y se acercó para que nos calláramos. Se quedó un rato con nosotros y nos pusimos a hablar. Le dije que con nosotros fue muy duro y con su típica sonrrisilla dijo: ¿yo? ¿que va?
El próximo año le íbamos a tener como profesor, y yo sinceramente, tenía algo de miedo pero en el fondo quería saber cómo sería una clase después de pasar unos años en la universidad, y entender cómo funcionan las cosas. Os puedo prometer que no me creo que ya no esté y que no le vayamos a ver nunca más por los pasillos o por la cafetería. Sé que vosotros, mis compañeros, lo sentís tanto como yo. Sabemos que era un profesor duro, y algunos no lo supimos apreciar hasta pasados los años, pero nos enseñó como pocos han hecho.
Sólo me queda ofrecer mi más sentido pésame a su familia. Estoy completamente segura de que tus alumnos nunca te van a olvidar. Y decirte, dónde quiera que estés, que siempre te recordaré con una sonrisa. Hasta siempre Alvarito.
La pequeña España, ésa es la mía
viernes, 7 de mayo de 2010
Publicado por
Ana Santantón
Pido respeto de Maruja Torres
"A los mercantiles, los inversores, los asesores, los seleccionadores, los especuladores, los listillos, los invasores: pido respeto. Que se pongan de acuerdo, si comprar España a precio de saldo es lo que quieren, decidamos la España que se van a llevar. Podríamos encontrar una salida.
Les ofrezco, y sé que me acompañaría bastante gente en la empresa, una España en la que Belén Esteban firma sartenes a una multitud de abducidas que hacen cola como si no hubiera un mañana. L
es propongo la España que arroja cabras por los campanarios y martiriza a toros, torillos y toretes, vacas y vaquillas: en fin, a la familia entera. Les entrego por un euro simbólico la España en la que uno de los subproductos de la familia Franco alimenta la sordera y la insensibilidad del país, vestida de alcachofa rubia; la España en la que todo da igual y cada cosa se vende a cada rato, la España sin luz y sin memoria. Por inmolarles -con tal de que nos dejen en paz con sus mercadeos, sus mentiras-, me placería, nos placería poner a sus pies incluso la España en la que los dos políticos más importantes se han reunido representando al Gobierno y al principal partido de la oposición, escenificando, en lugar de la resurrección, un estreñido oratorio solista dúplice -desafectos, desinfectados, esmirriados- que no puede consolar ni entusiasmar a los ciudadanos. Vestidos de azul enterrador los dos, para mayor ofensa. Esa España no es que os la venda. Es que os la doy. Os la damos. La merecéis. Lleváosla con vosotros, para que adorne vuestras mezquinas vidas de brokers que os sentís orgullosos porque manejáis la desesperanza.
Dejadnos la otra España. Pequeña, profunda y digna. Trabajadora. La España que aún relee a Miguel Hernández y que sólo aspira a salir adelante mediante el entendimiento y el trabajo. Es pequeña. Por eso no la necesitáis. Respetadla. Pido, pedimos respeto."
"A los mercantiles, los inversores, los asesores, los seleccionadores, los especuladores, los listillos, los invasores: pido respeto. Que se pongan de acuerdo, si comprar España a precio de saldo es lo que quieren, decidamos la España que se van a llevar. Podríamos encontrar una salida.
Les ofrezco, y sé que me acompañaría bastante gente en la empresa, una España en la que Belén Esteban firma sartenes a una multitud de abducidas que hacen cola como si no hubiera un mañana. L
es propongo la España que arroja cabras por los campanarios y martiriza a toros, torillos y toretes, vacas y vaquillas: en fin, a la familia entera. Les entrego por un euro simbólico la España en la que uno de los subproductos de la familia Franco alimenta la sordera y la insensibilidad del país, vestida de alcachofa rubia; la España en la que todo da igual y cada cosa se vende a cada rato, la España sin luz y sin memoria. Por inmolarles -con tal de que nos dejen en paz con sus mercadeos, sus mentiras-, me placería, nos placería poner a sus pies incluso la España en la que los dos políticos más importantes se han reunido representando al Gobierno y al principal partido de la oposición, escenificando, en lugar de la resurrección, un estreñido oratorio solista dúplice -desafectos, desinfectados, esmirriados- que no puede consolar ni entusiasmar a los ciudadanos. Vestidos de azul enterrador los dos, para mayor ofensa. Esa España no es que os la venda. Es que os la doy. Os la damos. La merecéis. Lleváosla con vosotros, para que adorne vuestras mezquinas vidas de brokers que os sentís orgullosos porque manejáis la desesperanza.Dejadnos la otra España. Pequeña, profunda y digna. Trabajadora. La España que aún relee a Miguel Hernández y que sólo aspira a salir adelante mediante el entendimiento y el trabajo. Es pequeña. Por eso no la necesitáis. Respetadla. Pido, pedimos respeto."
Puro sentimiento
jueves, 6 de mayo de 2010
Publicado por
Ana Santantón
Silencio. Luces. Murmullo. Acordes. Griterío. En pie. Nervios. Expectación. Ilusión. Va llegando. Está llegando. Llegó, y comienza el espectáculo: gitarras, bajos, batería, coros, piano... su guitarra y su voz.
Dos horas y media que pasan volando. ¿Ya ha acabado? Si parece que acabas de llegar. Has vivido cada detalle, con los cinco sentidos en alerta. Sintiendo cada palabra, cada aplauso, cada nota... Él. Su música. Su sentimiento.
Un artista, un auténtico artista. Y se sabe que artista es el que transmite. Y él lo sabe hacer, y además, inmejorable. Porque siempre es buen momento escucharlo, acompañándote a cada paso que das.
(*)
Descargar emociones, malas vibraciones, rabia, alegría, ilusión. Eres capaz de dejarte la garganta si es necesario para vivirlo intensamente. Una madre y una hija, dos hermanas, una pareja, una nieta y su abuela. Todos y cada uno de ellos unidos por una sola persona, que con su música los ha unido más. Un sentimiento común.
Con cada letra, con cada canción y con cada sonrisa. Una persona, una voz y unos acordes. Por y para siempre. Alejandro Sanz. Gracias.(**)
(*) Canción de los carnavales de Cádiz. La primera parte es cosecha de Alejandro (de momento nadie me ha dicho lo contrario) con la misma música del pasodoble de la chirigota Los Yesterday de Juan Carlos Aragón. La segunda parte sí es una parte del auténtico pasodoble Yo sé que la gente piensa. Para los carnavaleros es una auténtica gozada poder escuchar las letras del carnaval en su voz, y además letras de categoría como ésta.
(**) Todo lo que fui es todo lo que soy, canción de su primer álbum (antes editó otro con el nombre artístico de Alejandro Magno) Viviendo Deprisa. Con una letra alucinante y un estribillo magnífico.
Dos horas y media que pasan volando. ¿Ya ha acabado? Si parece que acabas de llegar. Has vivido cada detalle, con los cinco sentidos en alerta. Sintiendo cada palabra, cada aplauso, cada nota... Él. Su música. Su sentimiento.
Un artista, un auténtico artista. Y se sabe que artista es el que transmite. Y él lo sabe hacer, y además, inmejorable. Porque siempre es buen momento escucharlo, acompañándote a cada paso que das.
(*)
Descargar emociones, malas vibraciones, rabia, alegría, ilusión. Eres capaz de dejarte la garganta si es necesario para vivirlo intensamente. Una madre y una hija, dos hermanas, una pareja, una nieta y su abuela. Todos y cada uno de ellos unidos por una sola persona, que con su música los ha unido más. Un sentimiento común.
Con cada letra, con cada canción y con cada sonrisa. Una persona, una voz y unos acordes. Por y para siempre. Alejandro Sanz. Gracias.(**)
(*) Canción de los carnavales de Cádiz. La primera parte es cosecha de Alejandro (de momento nadie me ha dicho lo contrario) con la misma música del pasodoble de la chirigota Los Yesterday de Juan Carlos Aragón. La segunda parte sí es una parte del auténtico pasodoble Yo sé que la gente piensa. Para los carnavaleros es una auténtica gozada poder escuchar las letras del carnaval en su voz, y además letras de categoría como ésta.
(**) Todo lo que fui es todo lo que soy, canción de su primer álbum (antes editó otro con el nombre artístico de Alejandro Magno) Viviendo Deprisa. Con una letra alucinante y un estribillo magnífico.
Este artículo no es una mierda
martes, 4 de mayo de 2010
Publicado por
Ana Santantón
Después de estar en clase de literatura y periodismo durante un cuatrimestre entero -faltando un sólo día porque contaba la asistencia como en el cole más o menos- pensé que no había aprendido nada, y he de decir que no me he equivocado. No he aprendido, sino que he descubierto autores, obras o textos que me interesan; aunque es cierto que aprender es ir descubriendo el mundo poco a poco, así que a lo mejor tengo que rectificar y decir que sí he aprendido. El caso -que me voy por los Cerros de Úbeda- es que he descubierto artículos como el que os pongo a continuación: Canción de Navidad de Arturo Pérez Reverte. Un periodista que mi profesor no traga, pero a veces tiene momentos de lucidez y sale de la pompa de su exquisitez, que incluye frases tipo: "este libro es una mierda y punto. No merece la pena leerlo, es un porquería y no hay más", y es capaz de reconocer el talento de ese autor al que considera un 'cualquiera'.
Os dejo el artículo. Para algunos parecerá demasiado largo, pero os prometo que no os aburriréis. Si no os reís es que no tenéis sentido del humor. Disfrutadlo.
Canción de Navidad
"A lo mejor ya conocen la historia. O les suena. El caso es que estaba la hormiga dale que tepego, curranta como era, acarreando granos de trigo y todo cuanto podía a su hormiguero, sudando la gota gorda porque era agosto y hacía un calor que se iba de vareta. Iba y venía la prójima de un lado para otro, con esa seriedad metódica y disciplinada que tienen las hormigas comme il faut, amontonando provisiones para el invierno. Tan atareada iba, que hasta pasaba mucho de un hormigo que estaba buenísimo y le decía cosas. Adiós, reina mora, piropeaba el fulano rozándola con las antenas. Quien pudiera abrirte las seis patas a la vez. Y ella, cargada con su grano de trigo o su hojita de perejil, no se daba por enterada y seguía a lo suyo, up, aro, up, aro, obsesionada con aprovisionarse la despensa, que luego viene el invierno y pasa lo que pasa.
Cada día, la hormiga pasaba por delante de una cigarra que tenía un morro que se lo pisaba, la tía, todo el rato tumbada a la bartola debajo de una mata de romero, acompañándose con la guitarra mientras cantaba canciones de Alejandro Sanz y cosas así. Quién te va a curar el corazón partío, decía la muy canalla, choteándose de la pobre hormiga cuando ésta pasaba cerca. A veces, cuando se había fumado un canuto e iba más puesta, la cigarra llegaba incluso a increpar a la hormiga. Adiós, curranta, estajanovista, le decía la muy perra. Que no paras. Otras veces se despelotaba de risa, y le tiraba chinitas a la hormiga, más que nada por joder, y le decía echa por la sombra, sudorosa, que trabajas más que Juanjo Puigcorbé. Hay que ser gilipollas para andar de arriba abajo acarreando trigo, con la que está cayendo. Tontadelpijo.
La hormiga, claro, se ponía de una mala leche espantosa. A veces se paraba y amenazaba con el puño a la cigarra. Vete a mamársela a alguien, decía. Y respondía la cigarra: pues oye,igual voy, ya que tú no tienes tiempo. Otras pasaba de largo rechinando los dientes, o lo que tengan las hormigas en la boca. Ya vendrá el invierno, mascullaba encorvada bajo el peso de su carga. Ya vendrá el invierno, hijaputa, te vas a enterar de lo que vale un peine. Tú canta, canta. Que el que en agosto canta, en diciembre Carpanta. Pero la cigarra se despelotaba de risa.
Total, que llegó el invierno y como se veía venir cayó una nevada de cojones. Y la hormiga se frotaba las manos en su hormiguero calentito, junto a la estufa, y contemplaba su despensa llena. Y pensaba: ahora vendrá esa chocho loco pidiendo cuartelillo, muerta de hambre y de frío. Ahora vendrá haciéndome el numerito para que me compadezca. Pero conmigo va lista. Le van a ir dando. Esa palma en mi puerta como que hay Dios.
Y entonces, estando la hormiga en bata y zapatillas, con la tele puesta viendo Tómbola, suena el timbre de la puerta. Y la hormiga se levanta despacio, recreándose en la suerte. Ahí está esa guarra, piensa. Tiesa de hambre y de frio. A ver si le quedan ganas de cantar ahora. El caso es que abre la puerta, y cuál no será su sorpresa cuando se encuentra en el umbral a la cigarra vestida con abrigo de visón que te cagas, y con un Rolls Royce esperándola en la calle.
-He venido a despedirme -anuncia la cigarra-. Porque mientras tú trabajabas, yo me ligué a un grillo que está podrido de pasta. Pero podrido, tía.
-Venga ya -dice la hormiga, estupefacta.
-Te lo juro. Y Manolo (porque el grillo se llama Manolo) me ha puesto un piso que alucinas, vecina. Y ahora me voy a Londres a grabar un disco.
-No jodas.
-Como te lo cuento. Y luego Manolo me lleva a un crucero por el Mediterráneo, ya sabes: Italia, Turquía, Grecia...Ya te escribiré postales de vez en cuando. Chao.
Y la cigarra se sube el cuello de visón y se larga en el Rolls Royce. Y la hormiga se queda de pasta de boniato en la puerta. Y luego cierra despacito, y se va meditabunda de vuelta a la estufa y a la tele, y se sienta, y mira la despensa, y luego mira otra vez hacia la puerta. Y se acuerda del hormigo del verano, que al final se lió con otra hormiga amiga suya, una tal Matilde. Mecachis, piensa. Se me ha olvidado decirle a la cigarra que, ya que va a Grecia, pregunte si todavía vive allí un tal Esopo. Un señor mayor, que escribe. Y si se lo encuentra, que le dé recuerdos de mi parte. A él y a la madre que lo parió."
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